Programa de Formación
MÉTODO YOGA VIBRANTE®
Meditación y anatomía sutil del sonido
aplicadas a la práctica de āsana
Aprendé a meditar con los sílabas sonoras que conforman el lenguaje de los mantras y a integrarlas con las posturas de yoga para diseñar y guiar prácticas con una intención clara.
Para practicantes, profesoras de yoga, cantantes y facilitadoras que conocen algunos mantras o ya trabajan con el cuerpo o la voz, pero todavía no cuentan con un sistema para integrar sonido y āsana.

Yoga Vibrante® te brinda el mapa sonoro y el sistema que necesitás para comprender qué sonido utilizar, cómo meditar con él y cómo integrarlo a la práctica de āsana.
130 horas · 9 meses · Modalidad online
+ una jornada intensiva híbrida
Inscripciones Abiertas 2026/2027
Ingresá en septiembre /octubre 2026
"La voz es energía en movimiento. Es una herramienta vital para habitar el cuerpo y expresar tu verdad de forma auténtica.
Durante siglos nos enseñaron a callar, a contener, a disociar. Es hora de resonar, de vibrar alto y de dejar que la voz
emerja desde un cuerpo anclado, sensible y consciente." — Maha Sundari
Guiás prácticas de yoga o ya conocés algunos mantras.
Pero todavía no sabés cómo hacer que el sonido habite el cuerpo.
Tal vez cantás Oṁ o un mantra al comienzo o al final de una clase o sesión. Quizás utilizás música o sonidos como acompañamiento. O ya trabajás con el cuerpo y el movimiento, pero la voz todavía queda afuera.
El sonido está presente, pero todavía no forma parte activa de la experiencia corporal.
Y aparece una duda:
¿Cómo integrar la voz al movimiento sin que la práctica se convierta en una clase de canto?
Conocés el significado de algunos mantras, pero no los sonidos fundamentales que los componen: cómo se articulan,
cuál es su cualidad energética y qué relación tienen con el cuerpo.
Tal vez nunca meditaste con esos sonidos por separado ni exploraste cómo trabajarlos a través del movimiento y las posturas.
Por eso, el sonido queda como una apertura, un cierre o un acompañamiento, pero no llega a formar parte activa de la experiencia que brindás.
El problema no es que el sonido no esté presente. Es que todavía te falta un mapa para comprender qué genera
cada sonido y cómo integrarlo a la práctica de āsana.
No te falta sensibilidad. Te falta una parte del mapa
En yoga aprendemos a leer el cuerpo a través de la respiración y las posturas.
Cuando aprendemos un mantra, en cambio, solemos acercarnos a su significado, su pronunciación y su repetición como práctica meditativa o espiritual.
Ambos aprendizajes son valiosos. Pero generalmente se transmiten por separado y falta el puente que permite comprender cómo llevar el sonido al cuerpo.
Los mantras están formados por 50 sílabas fundamentales. No son unidades aisladas ni están organizados al azar:
cada una tiene un lugar de articulación y una cualidad vibracional determinada.
Las tradiciones tántricas del yoga también relacionan estos sonidos con los pétalos de los chakras, los elementos y diferentes zonas del cuerpo.
Ese conocimiento revela que dentro de los mantras existe un mapa sonoro que puede ser meditado, recorrido y encarnado.
Mi propia experiencia integrando sonido y āsana en Los Ángeles me permitió sentir ese mapa en el cuerpo antes de comprenderlo. Pero también dejó abierta la pregunta que dio origen al Método Yoga Vibrante®:
¿Por qué utilizar este sonido y no otro?
La pieza que falta es una anatomía sutil del sonido: un criterio que te permita pasar de sentir la vibración a comprenderla y trabajar con ella de manera consciente.
Yoga Vibrante®: un método para comprender, meditar y encarnar el sonido
Yoga Vibrante® es un método que te enseña a reconocer los sonidos fundamentales que dan forma a los mantras, meditar con ellos e integrarlos a la práctica de āsana.
No se trata de agregar sonidos a una postura. Se trata de comprender cómo se organiza cada sonido, experimentarlo en el cuerpo y aprender a trabajarlo con una intención clara.
El proceso se desarrolla en cuatro etapas:
🔹 1. Leer el sonido
Primero aprendés a reconocer los sonidos fundamentales de los mantras, sus lugares de articulación y la manera
en que se organizan las vocales y las familias de consonantes.
Los sonidos dejan de parecer unidades aisladas y comienzan a revelar una estructura. La pronunciación deja de ser solamente un detalle técnico: se convierte en la puerta de entrada al mapa.
🔹 2. Meditar en el sonido
Después meditás con los sonidos de manera individual y explorás sus correspondencias con los pétalos de los chakras,
los cinco elementos y el cuerpo sonoro.
El mapa deja de ser información teórica. Empezás a percibir dónde resuena cada sonido, qué cualidad aporta y cómo responde tu propio cuerpo a la vibración.
🔹3. Encarnar el sonido en āsana
Integrás los sonidos con la respiración, los cinco movimientos estructurales de la columna y la adaptación de las posturas para la voz.
La postura deja de ser solamente una forma y se convierte en el espacio que contiene y orienta la vibración.
El sonido puede movilizar la energía, abrir espacios internos y permitir que la voz y las emociones encuentren un cauce en
el cuerpo.
🔹4. Diseñar y transmitir
Finalmente, aprendés a transformar todo lo experimentado en prácticas personales, clases y sesiones con una intención somática, energética o meditativa.
Ya no elegís un sonido porque intuitivamente sentís que podría funcionar. Contás con un criterio para elegirlo, ordenar una secuencia y comprender qué experiencia querés facilitar.
El orden importa: primero reconocés el sonido, después lo meditás, luego lo encarnás y, por último, aprendés a transmitirlo.
Porque solo podemos guiar con claridad aquello que primero aprendimos a habitar en el cuerpo.
Esto es lo que cambia cuando el sonido deja de acompañar la práctica
y empieza a formar parte de ella
No se trata solamente de incorporar una nueva herramienta. Cambia la manera en que comprendés, experimentás y utilizás el sonido.
Antes: el sonido aparece como música de fondo, como apertura o como cierre.
Después: se integra de manera intencional a la respiración, el movimiento y las posturas.
Antes: elegís una vocal o un sonido por intuición, porque te gusta o porque lo viste utilizar en otra práctica.
Después: comprendés qué cualidad aporta, con qué zona del cuerpo se relaciona y por qué utilizarlo dentro de una secuencia.
Antes: cantás o meditás con un mantra a partir de su significado general, sin reconocer qué aporta cada uno de los sonidos que lo componen.
Después: comprendés su estructura sonora: distinguís las familias de sonidos, sus lugares de articulación y sus cualidades energéticas, y reconocés cómo esa combinación orienta la intención y la experiencia del mantra.
La meditación deja de apoyarse únicamente en el significado y la repetición: también incluye la escucha y la percepción corporal de cada sonido.
Antes: la postura es una forma que sostenés mientras producís un sonido.
Después: adaptás el movimiento y el āsana para que el cuerpo pueda contener, orientar y amplificar la vibración.
Antes: la voz y las emociones quedan separadas del trabajo corporal.
Después: el sonido encuentra un cauce en el cuerpo que permite movilizar la energía y expresar la voz con mayor soltura.
Antes: te preguntás cómo integrar la voz sin convertir tu práctica o sesión en una clase de canto.
Después: podés diseñar experiencias donde el sonido participa activamente sin que el foco esté puesto en cantar bien.
Antes: cada intento depende de la inspiración del momento y resulta difícil repetirlo o transmitirlo.
Después: contás con un sistema para crear prácticas personales, clases o sesiones que podés adaptar según la intención y las personas que acompañás.
Sin un criterio, cada intento de integrar sonido y movimiento empieza nuevamente desde cero.
Cuando comprendés qué estás haciendo y por qué, el sonido deja de ser un recurso aislado y se convierte en una parte coherente de la experiencia meditativa y corporal.
Asi vas a vivir la Formación
130 horas - 9 meses · Modalidad online con una jornadas intensivas híbrida
Yoga Vibrante® propone un recorrido progresivo: primero conocés los sonidos fundamentales, meditás con ellos y aprendés a percibir dónde vibran en tu cuerpo. Después, llevás esa experiencia al movimiento en āsana hasta poder integrarla en el diseño de tus propias prácticas.
Por eso la formación combina contenido para estudiar a tu ritmo, práctica sostenida y acompañamiento individual.
Material pregrabado y guías de estudio
Accedés al contenido teórico y práctico desde la plataforma educativa para avanzar un módulo por mes y volver a cada clase cuando lo necesites.
El material se complementa con guías de trabajo en PDF, autoevaluaciones y tareas de integración.
Práctica sostenida
Cada mes realizás cuatro prácticas destinadas a llevar los contenidos a la experiencia corporal.
Porque no alcanza con comprender intelectualmente un sonido: necesitás pronunciarlo, meditar con él, percibir su vibración y explorar cómo transforma el cuerpo y el movimiento.
Acompañamiento individual
Durante los nueve meses tenés un encuentro individual de una hora con Maha Sundari cada mes.
Es un espacio para revisar tu proceso, resolver dudas y adaptar la práctica a tu cuerpo, tu voz y la manera en que querés aplicar el método.
Encuentros online
La formación incluye encuentros grupales online para practicar, compartir experiencias y profundizar los contenidos. Tienen una duración de 50 minutos, se realizan los lunes a las 20 h de Argentina y quedan grabados.
Una jornada intensiva híbrida
Una experiencia de práctica e integración que podés realizar presencialmente en Buenos Aires o seguir online en vivo.
Las jornadas también quedan grabadas para quienes estén lejos o no puedan participar en el horario previsto.
Acceso y comunidad
Contás con acceso a la plataforma educativa durante dos años y con un grupo privado de acompañamiento para compartir consultas, prácticas y experiencias durante el recorrido.
Certificación final
Al completar los nueve meses de formación y cumplir con las instancias de evaluación, recibís la certificación como:
Facilitador/a del Método Yoga Vibrante®
Certificación de 130 horas emitida por Sangita Yoga.
Esta certificación acredita que:
-
Conocés los fundamentos del Método Yoga Vibrante®.
-
Podés diseñar y guiar prácticas que integren meditación, sonido, respiración, movimiento y āsana.
-
Contás con un criterio claro para seleccionar y aplicar los sílabas sonoras de acuerdo con la intención de cada práctica.
Requisitos para certificarte
Yoga Vibrante® no es una formación autoasistida. El acceso al material es flexible, pero la certificación requiere
una participación comprometida durante todo el proceso.
Para recibirla es necesario:
-
Completar los contenidos y las autoevaluaciones.
-
Realizar las prácticas mensuales.
-
Entregar las tareas o registros solicitados.
-
Participar de las tutorías individuales.
-
Completar las instancias grupales en vivo o en diferido.
-
Realizar la evaluación práctica final.
Una vez certificada/o, vas a poder:
-
Diseñar y facilitar prácticas basadas en el Método Yoga Vibrante®.
-
Integrar sus recursos en clases de yoga, talleres, espacios de meditación o sesiones individuales.
-
Presentarte como Facilitador/a certificado/a del Método Yoga Vibrante®.
-
Formar parte de la comunidad de facilitadores/as del método.
La certificación es más que un título:
confirma que atravesaste el método en tu propio cuerpo y que podés transmitirlo desde una experiencia encarnada.
¿Qué incluye tu acceso al Programa Anual?
🔸 Clases en vivo por Zoom con Maha Sundari (quedan grabadas)
🔸 Material teórico en video pregrabado
🔸 Manual de estudio descargable en PDF del Método Yoga Vibrante®
🔸 Sistema de auto-evaluación al finalizar cada módulo
🔸 Evaluación final con clase práctica grupal guiada por los alumnos
🔸 Jornada intensiva híbrida
🔸 Grupo de WhatsApp privado de acompañamiento y comunidad
🔸 Acceso al material en video por 2 años
Al finalizar el formación,
te llevás con vos...
Vas a haber recorrido los sonidos fundamentales de los mantras en tu propia voz y en tu cuerpo.
Vas a poder reconocer sus cualidades, meditar con ellos y elegir cuál utilizar de acuerdo con la intención de la experiencia que quieras crear.
Cuando guíes una práctica o una sesión, el sonido ya no quedará como música de fondo ni como un elemento aislado al comienzo o al final. Vas a saber cómo integrarlo a la respiración, al movimiento en āsana.
También vas a contar con un método para:
-
Diseñar secuencias de sonido y yoga con una intención clara.
-
Adaptar las posturas para contener y orientar la vibración.
-
Integrar la voz sin convertir la experiencia en una sesión de canto.
-
Aplicar lo aprendido en clases, talleres, meditaciones o sesiones individuales.
-
Transmitir desde una experiencia que primero fue atravesada en el propio cuerpo.
El sonido deja de ser un recurso que agregás a la práctica
y se convierte en una forma consciente de habitarla y guiarla.
Este programa es un recorrido formativo profundo, de 9 meses, con acompañamiento y certificación.
Elegí la modalidad de pago que mejor se adapte a vos.
Si necesitás consultar una situación de pago particular,
escribinos por mail y lo vemos juntos.
¿Todo listo para habitar tu cuerpo como canal de vibración
y transformar tu forma de guiar?

Pagos desde Argentina
Los pagos pueden realizarse en pesos argentinos según la cotización correspondiente al día de cada pago.
También está disponible el pago con tarjeta de crédito a través de mercado pago en hasta doce cuotas, con el interés aplicado por la plataforma de pago.
Jornada intensiva
La jornada intensiva forma parte de la formación. Los gastos de organización se abonan por separado y se informan con anticipación.La jornada intensiva forma parte de la formación.
Los gastos de organización se abonan por separado y se informan con anticipación.
"Más de 500 alumnos han pasado por nuestras formaciones y cursos de mantras e instrumentos. Y he acompañado a conectar con la voz del corazón a más de 3000 participantes en mis encuentros grupales de canto de mantras (Kirtan)
que realizo desde el año 2006 hasta la fecha." - Maha Sundari
Lo que sucede cuando el sonido empieza a habitar el cuerpo...
“Mi experiencia con la meditación de las consonantes fue sumamente enriquecedora y novedosa. Fue —y continúa siendo— el descubrimiento de un mundo de recursos internos que nunca había experimentado de esa manera.
Descubrí zonas de vibración muy cercanas entre sí y, al mismo tiempo, muy diferentes, además de su relación con las vocales. Encontré posturas que favorecen que los sonidos con consonantes fluyan y otras que los obstaculizan o los velan.
En las prácticas pude sentir claramente las consonantes más internas y me emocionó experimentar la correspondencia con sus características y su energética.
Siento mayor claridad en mi cuerpo como instrumento y una integración con zonas poco exploradas que comienzan a hacerse visibles al momento de la emisión. Es notable cómo el cuerpo, al irse integrando, colorea y nutre la voz con toda su energía vibracional.
También noto avances en mi manera de acompañar a alumnos y pacientes, en la escucha y en mi forma de transmitir.”
Gisela Barok
Musicoterapeuta, Cantante lírica y facilitadora de meditación
“Mi voz tiene más fuerza, pero no es solo fuerza vocal: es presencia, es cuerpo, es gesto.
Siento que todo mi ser está más alineado cuando guío una práctica o cuando canto.
Esta formación me dio herramientas para integrar la voz desde un lugar auténtico y orgánico, sin forzar, dejando que la vibración haga su camino.”
Natalia Navickas
Profesora de Yoga, Cantante
Buenos Aires, Argentina
“Este método es un regalo, pero también una responsabilidad hermosa: la de aprender a transmitirlo desde el cuerpo y la presencia.
Ya empecé a aplicarlo en sesiones individuales, y me emociona ver cambios reales: un alumno con grandes dificultades en la boca está empezando a encontrar su voz y a habitar su cuerpo con más confianza.
En breve voy a abrir un grupo, porque sé que esta forma de trabajo tiene un impacto profundo y real.”
Ana Segovia
Terapeuta holística,
profesora de yoga. España
“Para mí lo más importante fue profundizar en la escucha y en la relación entre respiración y voz, a través de ejercicios vocales y corporales.
Esto impactó tanto en mi práctica personal como en las clases grupales de yoga que doy. Me permitió integrar los conceptos filosóficos del yoga con la respiración, la voz y las posturas, y reconocer la dimensión sagrada que habita en la expresión vocal.”
Ñequi González
Maestra de Yoga, artista del movimiento
Finca Prema Yoga, Puerto Rico
“Mi voz no es la misma de antes. Las frases largas de los mantras fluyen con facilidad, y en mi cuerpo noto más flexibilidad y conciencia. A medida que practico, siento cómo se va abriendo ese canal expresivo que antes tenía más bloqueado. Ya estoy incorporando algunos de los ejercicios en mis clases de yoga, y a mis alumnos les resultan novedosos y muy efectivos. Este aprendizaje es un tesoro que transforma desde adentro y se integra en mi forma de guiar.”
Moraima del Valle
Profesora de Yoga
Venezuela
SOBRE MÍ
Holis, Soy Maha Sundari
Cantante, instructora de yoga y creadora del Método Yoga Vibrante®.
Acompaño a practicantes y profesionales que desean comprender los sonidos fundamentales de los mantras, meditar con ellos e integrarlos al cuerpo con una intención clara.
Mi recorrido en el yoga comenzó en 2005, pero hubo una experiencia que transformó profundamente mi manera de comprender la voz.
En 2017 viajé a Los Ángeles para certificarme en Yoga Vocal®. En ese momento atravesaba afonías recurrentes y sentía que mi voz no podía fluir con libertad. Durante una práctica que integraba sonido y āsana, sentí la vibración recorrer todo mi cuerpo y liberar algo que llevaba mucho tiempo contenido.
Ahí comprendí algo que cambiaría mi manera de practicar y enseñar: la voz no puede trabajarse separada del cuerpo. El sonido no solamente se escucha: se encarna.
Al regresar a Buenos Aires empecé a investigar la relación entre sonido y movimiento. Pero también apareció una pregunta que fue orientando todo mi recorrido:
¿Por qué utilizar un sonido y no otro?
Profundicé entonces en el lenguaje de los mantras y en las sílabas fundamentales del lenguaje de los mantras: su articulación, sus cualidades vibratorias y su relación con los chakras, los elementos y las diferentes zonas del cuerpo.
Mi formación como cantante y mis estudios de la música clásica de la India ampliaron esta investigación y me permitieron acercarme al sonido como una práctica de escucha, percepción y meditación, más allá de la búsqueda de una interpretación musical.
De este recorrido nació Yoga Vibrante®: un método que integra meditación, anatomía sutil del sonido y āsana para que la vibración deje de ser un acompañamiento y se convierta en una parte consciente de la experiencia corporal.
Desde 2017 dirijo Sangita Yoga de la Voz. A lo largo de nueve ediciones acompañé a más de 100 estudiantes a conocer estos sonidos, experimentarlos en su propio cuerpo e integrarlos en sus prácticas y formas de guiar.
Hoy cada experiencia que comparto nace de la misma convicción: antes de transmitir un sonido, necesitamos haberlo escuchado, meditado y habitado en nuestro propio cuerpo.



